Las 10 principales razones por las que falla un presupuesto
2007.09.20A todos aquellos que trabajen por su cuenta o sean dueños de su propio negocio nos llega el momento en donde tenemos que presentar un presupuesto. Finalmente escribimos algo y lo enviamos. Pasa un tiempo y nos dicen que no van a hacer el trabajo con nosotros (y eso es si tenemos suerte, en la mayoría de los casos no obtendremos respuesta).
¿Qué fue entonces lo que pasó? El servicio es algo necesario para la empreas, los tiempos son los adecuados, el precio no es alto. La falla está en la forma en que se presentó el presupuesto. Producto de la experiencia y el sentido empresarial, aquí listo las 10 principales razones por las que un presupuesto no es bien comunicado.
1. Es muy largo
Los presupuestos no tienen la intención de shockear o presumir al cliente. No intentes querer demostrar la gran jerarquía o sobrepasar las expectativas de la charla prelimiar. Cortá y pegá. Editá.
No hay un largo perfecto para un presupuesto, todo depende de las características inherentes de cada uno. Pero ponete a pensar que cuanto más largo sea, menos chances hay que de que lean todo. Generalmente el cliente escanea el presupuesto hasta llegar al precio y el tiempo que tomará hacer el trabajo. Mantenelo corto, conciso, decí sólo lo necesario y no mucho más.
2. No responden la necesidad del presupuesto
¿Por qué estás escribiendo este presupuesto? ¿Qué fue exactamente lo que te pidieron? Mejor que tengas una buena respuesta para eso. Muchos presupuestos divagan y hace que se vean poco profesionales. Asegurate de entender la necesidad de tu cliente antes de empezar a redactar.
3. Son muy técnicos
Si sos un experto en tu campo esa es la razón por la que te pidieron el presupuesto. No necesitás inundar tu presupuesto con palabras específicas y difíciles de entender para alguien que no tenga tus conocimientos. Los presupuestos deben mostrar que sabés de lo que estás hablando pero sin ser pesados. Fallará en hacerlo cuando intente vender tu servicio o producto usando palabras que los potenciales clientes no entenderán.
4. No venden beneficios
Un presupuesto debe explicar claramente qué beneficio le daría al cliente si lo acepta. Asegurate de poner eso para que se entienda, con las palabras más simples que encuentres. Aquellos prespuestos que no cumplan con la necesidad que los generó en primer lugar y se concentren en palabrería técnico están obviamente fallando en esta cuestión.
5. No están bien estructurados
Los presupuestos son historias y cada historia tiene una presentación, un nudo y un desenlace. Por ejemplo, si ponés el precio y el tiempo que tomará proveer el servicio que intentás vender al principio, olvidate que alguien lea el resto. Pensá en tu presupuesto como una historia y escribilo acorde a tal estilo.
6. Contienen errores gramaticales u ortográficos
Un presupuesto con errores ortográficos es simplemente inaceptable. Es duro pero es así. Los problemas gramaticales quizás puedan ser más difíciles de encontrar. Tres simples consejos: leelo en voz alta, escribí oraciones cortas, dejá que otro lo lea y te diga qué le parece.
7. Tienen un estilo pobre
El diseño cuenta. La imagen vende. Sabemos que tu presupuesto no va a ser el único que evalúe tu potencial cliente. Es por eso, que lo que querés hacer es sobresalir. Tomate un tiempo extra para darle un lindo formato. Agregá imágenes, usá cabeceras más grandes, párrafos más cortos y dale color donde sea apropiado.
Pensá en la imagen. Si tenés hojas membretadas mejor. Si hay que incluir material extra como un CD, asegurate que tenga un lindo empaque.
8. Faltan testimonios y referencias de clientes
Muy pocas veces vi una propuesta con testimonios o referencias de clientes. Es fundamental que esté este elemento. Incluí algunos testimonios para mejorar el presupuesto y vender un sentimiento de éxito. Agregá algunas referencias de tus clientes con trabajos similares junto a su información de contacto para darle a tu presupuesto un claro mensaje: ”sabemos lo que estamos haciendo y podemos probarlo”.
9. Falta un gracias
Los presupuestos son personales. No estás escribiendo un manual de instrucciones para armar una cuna que compraste en Easy. A menos que estés mandando una propuesta no solicitada (lo cual no tiene mucho sentido) pensá que alguien se interesó en tu empresa y te dio la oportunidad de venderte. Agradecé por eso.
10. No hay llamada a la acción
Enviaste el presupuesto… ¿y ahora? Esteeee… emmm.. uh. Escribí claramente una llamada a la acción. Puede ser una reunión, la firma del contrato o algo más — en realidad, ni siquiera importa mucho qué sea. Lo que sí es importante es que se sepa que hay un próximo paso y dejes explícitamente dicho en el presupuesto cuál es.
Tenés un buen servicio o producto. El precio es adecuado. Es tiempo que lo empieces a vender bien.