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Google como dictador: las peores 5 cosas que podría hacer si fuese malvado

2007.04.13

Imaginate por un momento que todos vivimos en el Reino de Google. El emperador tiene incalculable cantidad de información, es un brillante estratega y con cada minuto que pasa acumula más poder. Ahora imaginate que no solo es brillante, sino también malvado. ¿Qué tipo de comportamientos podríamos esperar en la hipotética tierra de Google? ¿Qué clases de amenazas caerían sobre sus ciudadanos?

Este artículo toma un punto de vista hipotético en este asunto. Es solo una opinión destinada a comenzar un debate inteligente. He intentado mantener el tono no muy combativo o acusador, evitando todo tremendismo como teorías conspiratorias y demás.

No estoy acusando a Google de nada. La intención es mostrar hasta que punto sus productos están inmersos en la vida de las personas y cómo Google, si fuese malvado, podría usarlos para beneficio propio.

Las peores 5 cosas que podría hacer Google si fuese malvado

1. Favorecer a unos pocos elegidos

Google podría proveer algún tipo de preferencia en los rankings de búsqueda a sitios que corran usando alguno de sus productos. Por ejemplo, aquellos blogs que estén alojados en Blogger podrían gozar de ciertos beneficios contra los que no lo hacen. Es algo muy fácil de hacer y a la vez muy difícil de detectar por los innumerables factores que entran en juego en el algoritmo de rankeo de Google. El impacto sería que más y más ciudadanos querrían ser parte de estos “pocos elegidos” ayudando a Google a acumular más poder y entrando en un círculo vicioso.

2. Castigar a los ciudadanos sin un juicio justo

Ha sucedido en el pasado que Google sancione a ciertos usuarios de sus servicios sin aparente razón. Muchas veces tuvo un punto justo, pero esa no es la discusión. El tema es que se los sanciona sin previo aviso, sin posibilidad de defenderse y en caso de estar equivocados, no ofrecen ni siquiera una disculpa. Es complicado porque Google es el jurado y el acusador en este asunto y los ciudadanos son culpables hasta que demuestren lo contrario. Nada ayuda más a que los ciudadanos se mantengan alineados con los deseos del emperador que unos cuantos castigos al azar.

3. Armar una red de contactos

Este es un punto interesante y sutil. Ahora que más y más productos de Google están utilizando una sola cuenta central de autentificación (Gmail, AdWords, AdSense, Webmaster Tools, Blogger, etc.) es bastante posible que Google sepa exactamente con qué sitios y con qué personas estás relacionado.

Normalmente, esto no es una cosa mala. Se podría argumentar que esto ayuda a que Google arroje mejores resultados de búsqueda. El peligro aquí es que no solo podría castigar a un sitio en particular, sino que también a todos los que estén relacionados con él. Esto es como que un ciudadano tiene tanto miedo a hacer algo que enoje al emperador que finalmente no lo hace; y no por un castigo en carne propia sino por el que se le aplique a familia y amigos.

4. Forzar a que los sitios utilicen la publicidad de Google

Como Google “sabe” qué sitios web están utilizando sus servicios de publicidad y cuáles no, podría hacer que estos últimos sufran una penalización en los resultados de búsqueda. Una vez que se corra el rumor, todos van a querer tener AdWords, mejorando así la penetración del producto.

Asimismo, Google podría hacer exactamente lo opuesto: castigar a quienes hayan comprado AdWords. Aunque esto parezca ilógico, en el corto plazo hay un incentivo económico para hacerlo. El hecho de que el algoritmo de búsqueda sea un secreto celosamente guardado significa que nadie podría probar que Google está bajando el ranking orgánico de algunos sitios para sacar más dinero de publicidad. Esto es como el emperador que controla el periódico local. El emperador es el que decide quién logra una mención gratis en el diario y quién tiene que pagar por ella.

5. Cambio de reglas permanentes

Existe una industria creciente alrededor de la optimización para buscadores (SEO). Mucha gente pasa su vida intentando descifrar cómo funciona el algoritmo de Google, y aunque exactamente nadie sabe como lo hace, sí se conocen muchos factores que influyen en el cálculo. ¿Pero qué pasaría si Google decidiese cambiar constantemente las reglas de su imperio? Seguramente todos los ciudadanos correrían tras ellas, intentado aprenderlas, y de esta manera, seguirían afianzando el poder del emperador.

Conclusión

Existe muchos otros potenciales problemas con el creciente (¿e interminable?) poder de Google. Las que más me preocupan a mí son los típicos de cualquier monopolio. Los productos de Google afectan hoy en día a millones de personas y la posibilidad de unir estos productos de forma que solo ayuden a unos pocos aumenta constantemente.

Si te fijás en los puntos que marqué arriba se puede encontrar el patrón de la popularidad de Google: el secreto de su algoritmo de búsqueda y la dependencia de la gente para con sus productos. Con el primer punto no hay nada que hacer, será una decisión de la compañía mantenerlo así, pero con el segundo sí podemos hacer algo. Repartir nuestras búsquedas con varias empresas y pensar: “¿qué pasaría si Google cerrara sus puertas mañana?”. Si esto sería catastrófico para vos, entonces deberías plantearte la dependencia que tenés con una empresa.

Estas son mis impresiones, ahora me gustaría saber qué pensás vos. ¿Google es un buen dictador o uno malo? Dejá tu comentario.

autor: Bruno

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