Heurísticas mentales
2007.03.26Una heurística es una regla básica para realizar cambios positivos con un fin en mente. Vale notar que esta palabra tiene la misma etimología que la palabra griega eureka. Quizás este término no sea tan común para la mayoría. Sí lo es para mí porque en computación (la carrera que yo sigo) es ampliamente usado.
En el mundo de las computadoras y algoritmos específicamente, una heurística permite acercarnos a la solución óptima de un problema muy difícil. Con heurísticas mentales me quise referir a sabiduría popular (o no tanto) que me ayudó y me sigue ayudando en todos los aspectos de la vida a mejorarla de a poquito. Esta es una recopilación de cosas que me dijeron y otras que fui aprendiendo a lo largo de los años.
Si querés que algo se haga exactamente a tu manera, hacelo vos mismo
Esto es claramente verdadero, y hacerlo generalmente es bueno para tu auto-estima. Una cantidad sorprendente de trabajo se puede hacer de esta forma y los expertos no son siempre necesarios. Sin embargo, existe un alto riesgo de no poder delegar nada y querer hacer todo vos mismo. Tené cuidado, todos necesitamos de otra gente después de todo.
Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy
Viejo. Cliché. Poderoso.
Hay tantas cosas que pueden resolverse con una mínima cantidad de esfuerzo pero que generalmente se las deja de lado y se las va acumulando. Desafortunadamente no se van a ir y cuanto más tiempo pase menos ganas tendremos de hacerlas y más culpa sentiremos por ello.
Cuando hay varias cosas que deberías o podrías estar haciendo y no te decidís: ¡hacé cualquiera de ellas!
Si no te podés decidir entre dos o más posibilidades, entonces existe una gran chance que las diferencias no importen tanto. Aún así, mucha gente duda en este tipo de situaciones.
Esto se llama la paradoja de Fredkin (un computador famoso), que dice exactamente: “Cuanto más equitativamente atrayentes sean dos opciones, más difícil será elegir entre ellas — sin importar eso, en la misma proporción, la elección será menos significativa.”
Si estás consciente de esta situación, entonces podés elegir cualquier opción al azar o con un método simple que conozcas.
Para poder mandar a barrer, primero tenés que saber barrer
Esto puede significar varias cosas. La primera y más obvia es que al delegar tenemos que saber qué es lo que estamos pidiendo que hagan por nosotros. De esta forma se puede evaluar el trabajo y esfuerzo que tiene que hacer la otra persona para satisfacer nuestra necesidad.
Otro punto interesante es que tenemos que aprender a hacer las tareas más básicas y empezar de a poco desde abajo. Si empezamos desde arriba, haciendo lo más complicado y luego nos caemos (perdemos toda nuestra fortuna, por ejemplo) será muy difícil realizar las tareas más mundanas y emprender el camino de regreso a la cima.
Siempre asumí que vas a tener éxito
Si no esperás tener éxito en cualquier emprendimiento, entonces es probable que no des lo mejor de vos o no te des cuenta de todas las posibles soluciones. En cambio, si sentís que al final vas a triunfar, manifestarás este resultado visualizándolo y concentrarás todo tu poder en el problema. Esto no es más que la Ley de Atracción que mencioné en un artículo pasado.
Si no podés encontrar una solución, cambiá las reglas
Recordá que en la vida no existen los casos en donde nadie gane. Vos creás tu propia realidad. Trasformá cada situación en algo que le puedas sacar provecho.
Si querés hacer algo rápido no confíes en la razón, simplemente hacelo.
La razón es sorprendentemente lenta. Las elecciones y acciones conscientes se demoran por un tiempo significativo. Generalmente, el trabajo de la conciencia es inhibir más que comenzar con la acción, por eso si estás demasiado consciente de lo que hacés en una situación tensa, vas a dudar o tardar demasiado tiempo.
Es una buena idea confiar en la parte no consciente de tu mente porque es más rápida y te ayuda a hacer la mayor parte del trabajo difícil.
No defiendas tus decisiones y acciones para con vos mismo
Muchas veces hacemos cosas en las cuales no queremos explicarle a otra gente los verdaderos motivos que nos llevaron a realizarlas. A veces por vergüenza, miedo o pérdida de imagen. También es una mala idea tratar de auto-convencernos que la motivación que nos llevó a realizar una acción fue algo distinto de lo real. Esto reduce el conocimiento que tenés sobre vos mismo y tu posibilidad de cambio.
Prestale atención a tu intuición pero no confíes ciegamente
Los pensamientos emocionales o intuitivos son formas de dar una nueva óptica a un problema o ayudar a resolverlo enfocándonos en otra dirección. Desafortunadamente no podemos confiar siempre en este tipo de pensamiento, y muchas veces es totalmente equivocado. Cosas como esas nunca deben ser aceptadas porque son intuitivas, fáciles o bellas, sino porque se alinean con la realidad.
Ahora es tu turno: ¿qué otras heurísticas mentales conocés? Por favor, compartilas así entre todos nos ayudamos a tener una vida más fácil.
Otros artículos relacionados con este tema:
Comentarios
Saludos Bruno, me encantan tus comentarios, me doy cuenta que no soy la unica que busca una reinterpretacion de las vivencias del dia a dia, excelente la manera de enfocar estos temas.
Felicitaciones
Escrito por jeanette | 2007.09.17 16:06:28